“Se necesita que el Estado intervenga más que nunca, esto no lo va a solucionar un mercado”

06/06/2020

A tres meses de asumir el nuevo gobierno ¿en qué situación está la economía de nuestro país? A diario surgen cifras de las consecuencias inmediatas de la pandemia por el coronavirus, pero lo cierto es que, según el Cr. Luis Freda, “la situación es mala o muy mala”. El docente efectivo de Udelar analizó las cifras de inflación y desempleo, la caída de la recaudación, los niveles de endeudamiento y la evolución del dólar, el déficit fiscal… todas situaciones que vienen arrastrando los gobiernos de ambas coaliciones y consideró que es momento de apelar a lo que todos se han negado: utilizar las reservas del país en forma soberana, para invertir en un plan de obra pública en vivienda, generación de empleo, servicios, educación y tecnología para desarrollar las distintas industrias con potencial en el país.
 

 

Inflación y desempleo

 

 

Esto se desprende de analizar los principales signos vitales de la economía, donde en primer lugar señaló un primer problema: que tenemos una inflación alta.

 

“En Uruguay nos han querido convencer que tenemos la inflación baja, pero en realidad tenían la inflación controlada; porque un 7, un 8 o un 9%, tampoco es una inflación baja -como tienen otros países, de un 2 o un 3%”.

 

Freda añadió que esta inflación alta se da además en un marco de desempleo.

 

Según el docente de la Facultad de Ciencias Económicas, el desempleo es preocupante en cuanto a los individuos sin trabajo pero también a la capacidad ociosa de la industria nacional:

 

Debe haber un montón de fábricas instaladas o negocios por poderse concretar que no se concretan; por ejemplo la industria naval. Estoy seguro que los astilleros ahora deben estar con la gente en el seguro de paro, y perfectamente se podrían estar reparando barcos, construyendo barcazas, etcétera. Esa gente está en el seguro de paro cuando el dique funciona, las herramientas están, debe haber necesidades de reparaciones de buques pesqueros, o cualquier buque que ande en la vuelta necesita entrar a dique, porque entran periódicamente. Y todas esas cosas deben estar aplazadas. O sea que tenés la capacidad instalada y no se están ejecutando las cosas. Entonces, hay un desempleo de lo invertido, por decir de alguna manera”.

 

 

Todo precedido por un signo de menos

 

 

Más allá de los indicadores actuales es necesario analizar la evolución de la economía, y en ese sentido Luis Freda reveló que “la foto viene con un signo de menos adelante”.

 

Indicó que cada vez hay menos empleo y cada vez los empleos que hay son de menor calidad, y advirtió que la situación viene en deterioro y aún no ha tocado fondo “como para decir cuál es la perspectiva para subir”.

 

El Cr. Freda explicó que la suerte de los trabajadores, las empresas y los distintos actores de la economía se empieza a materializar en la que corra el Estado; y al respecto lamentó que el gobierno anterior no dejó el Estado en una situación adecuada: “dejó un Estado con un alto desempleo, dejó empresas públicas con problemas serios, había un proceso de reservas en caída; o sea, no dejó un buen punto de partida”.

 

Así, al nuevo gobierno “le agarró el primer bichito y obviamente que le iba a hacer mella, porque esta situación sanitaria le hace mella a cualquiera, pero es distinto de la situación de partida en la que te encuentres. Y obviamente que si la situación hubiera sido tan fuerte como se decía, y tan de espalda ancha, en un mes o dos meses hubiéramos sobrevivido; era cuestión de que nos iba a llevar más tiempo caer, pero la caída fue brutal”.

 

Esta última afirmación responde a que ya en abril la recaudación de la DGI neta en términos reales cayó un 11,5%. “O sea en un mes, el mes de abril se recaudó -sacando el efecto inflacionario- un 11,5% menos que en abril del año pasado”.

 

Sin embargo “en abril del año pasado tampoco era la panacea, porque también había caído la recaudación cerca de un 12%; o sea que en la época del Cr. Astori también veníamos en un proceso de caída de recaudación”.

 

Tomando un período más amplio de comparación, en los primeros 4 meses del año también se registró una caída en la recaudación, del 2,1% con respecto a enero – abril del año pasado; pero en el mismo período entre 2019 y 2018 ya se había registrado una caída de 3,2%. “Obviamente que ya veníamos en caída”, concluyó Freda.

 

 

Si la crisis no la paga quien tiene más…

 

 

Frente al contexto de pandemia, y que las limitaciones en ciertas actividades haya podido influir en afectar el consumo y así la recaudación, el técnico -que ha asesorado a la bancada de Unidad Popular y su comisión de Programa- se propuso desagregar estos datos de la DGI porque “hay otros tipos de impuestos; tenemos impuesto al consumo, impuesto a la renta y el impuesto a la propiedad”.

 

El impuesto a la renta también cayó, un 4,3%; pero lo que subió fue la Categoría II del IRPF, lo que definió como “el impuesto al trabajo”.

 

Sin embargo el impuesto a la propiedad ¡cayó un 28%! El Contador puntualizó que allí se encuentran el impuesto al patrimonio, a las trasmisiones patrimoniales y el impuesto de Primaria, y explicó la caída en que por ejemplo “esos impuestos generalmente son de autoliquidación -en el impuesto al patrimonio mucha gente tiene que hacer su Declaración Jurada y son impuestos que van de acuerdo a la capacidad contributiva que tienen-, por lo que tienen más facilidad para buscar la vuelta para pagar menos”. En tanto por ejemplo “en el IVA no tenés forma: vas, comprás en un supermercado y vas a pagar el IVA, el impuesto ya está. Y esa empresa va a tener que volcar el IVA a la DGI”, mientras que “cuando tenés una propiedad, hay formas de ponerlo a nombre de otro o con distintos nombres…”.

 

“Muchas veces la forma en que razonamos cada uno de nosotros, no es la que razona otra gente. Por ejemplo todo el mundo tiene un patrimonio, así sea muy pequeño o grande. Entonces el impuesto al patrimonio funciona con un mínimo no imponible; por ejemplo vos tenés una casa que vale equis plata, seguramente no pagues impuesto al patrimonio; yo tengo muchas casas y me dedicó a alquilar muchísimos apartamentos, y puedo no tener esas casas no tenerla a nombre de Freda, sino que las puedo llegar a tener a nombre de Tal SA, Peteco SRL, y así sucesivamente, y de esa forma diluyo el patrimonio en un montón de personas físicas y jurídicas. Y puede ser que todas ellas o estén por debajo del mínimo no imponible o que paguen una tasa mínima de impuesto al patrimonio; o si soy más refinado puede ser que algunos bienes de acá estén a nombre de sociedades panameñas por lo que soy un agente no residente y ya no pago impuesto al patrimonio.

 

Por ejemplo yo soy uruguayo y en vez de tener algún dinero acá o en algunas cosas lo tengo en algún otro país… Hay muchos uruguayos que tienen dinero fuera del país, más o menos debe haber unos 5 mil millones de dólares de uruguayos depositados en otro país”.

 

Freda aclaró que puede ser que por esos motivos podría pagar otro tipo de impuestos; su objetivo no es entrar en una discusión impositiva sino ilustrar que existen formas de no pagar para quienes más tienen, mientras que la recaudación por impuestos sigue recayendo día a día sobre los sectores.

 

Por ello reiteró que la caída de los impuestos al patrimonio fue del 28% en términos reales en abril y un 10,9% en los primeros cuatro meses del año: “obviamente eso está más que demostrado que ese tipo de impuestos son los que es más fácil evadir; quien tiene más capacidad contributiva, tiene más forma de buscar asesoramiento, buscar los huecos de la legislación para pagar menos”, mientras que “no lo tiene el común de la gente, o lo único que tiene es un sueldo y no tiene vueltas. Y tiene la plata para ir a comprar todos los meses las cosas en el supermercado y obviamente ahí va a terminar pagando más”.

 

“Entonces que no nos digan ‘que pague más el que tiene más’; porque ahora en la caída de recaudación, los que tienen más están pagando muchísimo menos, incluso en proporción de lo que venían pagando”, aseguró.

 

En ese sentido también cuestionó que la reforma tributaria de Astori tuviera la esencia de ‘que pague más el que tiene más’: “El IRPF al trabajo no es que pague más el que tiene más; querés incentivar el trabajo en este país y a alguien se le ocurrió ponerle un impuesto… A mí que me lo expliquen, pero si vos querés incentivar algo y le ponés un impuesto, es bravo”.

 

 

Dólar, deuda e intereses

 

 

Las mediciones de recaudación son en moneda nacional, lo que el Cr. Luis Freda indicó que es un procedimiento correcto ya que “en una parte importante de la economía muchos de nosotros pensamos y actuamos en pesos”.

 

Además que en otras ocasiones también pensamos y actuamos en dólares, fundamentó la necesidad de atender la evolución del dólar porque estamos en un país que está endeudado. “Uruguay tiene un tema de endeudamiento de hace varias décadas que no lo ha podido solucionar nunca de una manera adecuada; siempre tenemos remedios de corto plazo, pero al pasar de los años y de los ciclos económicos, vuelve a aparecer la enfermedad de fondo. O sea solucionamos el síntoma, pero no sacamos nunca la enfermedad”, diagnosticó.

 

Así según datos del Banco Central, el Uruguay está endeudado en el extranjero no solo a nivel de gobierno sino también las empresas públicas han tomado créditos en el exterior, y el 91% de la deuda externa del Uruguay está en dólares.

 

Por lo tanto esos créditos hay que pagarlos en dólares, mientras que la recaudación es en pesos. Y frente a ello nos encontramos en un escenario en el que no solo la recaudación cae, sino que a su vez la deuda crece porque el dólar sube.

 

“Lo que nos empieza a pasar es que tenemos un desajuste, porque tenés un problema estructural que guardás una moneda pero pagás en otra que además sube”. Haciendo un paralelismo con la economía familiar, si uno compró en cuotas un bien en dólares, y sube el dólar y le rebajan el salario, tendrá que buscarse un nuevo trabajo o vender sus bienes; pero si la situación persiste, no podrá soportarla. Freda mencionó que “el Estado obviamente tiene otros instrumentos que las personas no tienen, pero en el mediano plazo es insostenible”.

 

Otro elemento que introdujo son las importantes obligaciones con los compromisos de deuda para desembolsar en el corto plazo. “También hay que ver el perfil de esa deuda, ver sus vencimientos; porque si me decís que todo vence dentro de 20 años… capaz que baja el dólar y podemos pagarlo más fácil… Pero no; hay un montón de deuda que vence en el corto plazo. De la deuda externa de todo el Uruguay -donde hay cosas públicas y privadas- cerca de un 15% tiene un vencimiento menor a un año, y no es algo chico cuando estamos hablando de una deuda bruta de 42 mil millones de dólares. 15% es un número grande, y se hace más grande cuando tenés un funcionamiento pequeño, o tu funcionamiento de la economía bajó y la perspectiva es que siga bajando”.

 

Más o menos son 6 mil millones de dólares lo que se vence en el corto plazo. “La mayor parte del gobierno trae también deudas de empresas, pero las empresas están en la misma que el gobierno, y si las empresas les va mal, le va a ir mal a la gente”.

 

 

Recortes vs Inversión Pública

 

 

Otra arista del tema es la disponibilidad, porque si estás administrando y cae la recaudación mientras crece el endeudamiento, en un momento no podrás contraer mucha más deuda. “Vos tomás el primer préstamo y te van a cobrar una tasa, con el segundo préstamo otra tasa, pero a medida que cada vez tu deuda sea más grande respecto a tu nivel de actividad, vas a tener más riesgo para quien te presta. Y ahí es donde entran todos los que empiezan a hablar del Grado de Inversor, las Calificadoras de Riesgo, las notas, que en algún momento van a empezar a no ser buenas. Y vamos a empezar como en un círculo vicioso: no vamos a tener una buena calificación, nos van a querer cobrar cada vez más intereses, vamos a precisar la plata porque tenemos un déficit…

 

Y quienes tenemos algunas canas en la cabecita y tenemos años, sabemos cómo termina eso: empiezan a profundizar los ajustes. Baja recaudación, déficit cada vez más grande -porque ya no hablamos del 3 ni 4, sino del 5%- y en algún momento vamos a hablar del 7 o del 8% de déficit fiscal. Hace tiempo que venimos diciendo que lo del tema del déficit no se frena, y ahora no es el momento de frenarlo y empezar a hacer recortes”.

 

Frente a este escenario, el Cr. Freda planteó que la salida a este círculo pasa por buscar la forma de ‘viabilizar la economía’ para que no se genere ‘un desajuste total’. “Creo que las situaciones necesitan que el Estado intervenga más que nunca, porque esto no lo va a solucionar un mercado. Entonces el Estado tiene que intervenir y tiene que destinar recursos”.

 

 

Echar mano a las reservas

 

 

En ese sentido, se cuestionó que “Uruguay nunca, nunca se anima a utilizar sus reservas para cubrir necesidades”.

 

Freda desestimó el argumento utilizado por los sucesivos gobiernos de que si no tenés reservas, los créditos se contraen con mayores intereses. “Se usan las reservas con fines financieros y a mí me parece que hay una cuestión de soberanía, hay una cuestión de importancia, hay una cuestión de que la economía real es la que soluciona los problemas”.

 

Sobre qué significa la ‘economía real’, explicó: “a que la gente tenga trabajo, produzca, compremos, vendamos, intercambiemos bienes; y eso es lo que se necesita”.

 

El docente de Udelar considera que el sector financiero tiene ‘un poder desmedido’ dentro de Uruguay: “Tenemos una estructura financiera donde parece que no se puede llegar a hacer cambios estructurales y hay que hacerlos” y para ello pueden utilizarse las reservas, “que no son del Banco Central; son del Estado, del gobierno, de los ciudadanos, de los pobladores.

 

El Banco Central tiene la facultad de administrarlas, pero la soberanía radica en quienes ponemos el hombro para que esto funcione, entonces a mí me parece que es momento de echar mano a las reservas”, estableció.

 

De hecho, Freda indicó que se están echando mano a las reservas, porque desde el primer semestre de 2018 las ‘reservas de libre disposición’ eran 7.200 millones de dólares y hoy estamos en activo de reserva de 5.200 millones. “En 2 años perdimos casi 2 mil millones de dólares de reservas” y no se invirtieron en educación, ni vivienda “ni ningún tipo de política de creación de empleo fuerte”, observó.

 

“Entonces es momento de hacer ese tipo de cosas, estamos convencidos. Nos dicen que eso no se puede tocar porque viene el cuco, pero lo tocan para mantener el dólar, para generar algún tipo de pago de intereses o para llevar adelante la estabilidad de precios, que no es tal porque si es por estabilidad de precios les está saliendo mal la receta: la inflación se les está yendo de las manos”, sentenció.

 

Estas cifras de ‘reservas de libre disposición’, que son oficiales, distan mucho de la propaganda frenteamplista de que las reservas con las que dejó el país eran 3 veces más. Así fue que el ex ministro Astori, cuando se discutía la batería de medidas para combatir los efectos económicos de la Pandemia, descartó que pudieran utilizarse en beneficio de los sectores más castigados.

 

 

Derrame y desparrame

 

 

El Cr. Freda insistió en que la salida pasa por aplicar un plan basado en la obra pública, que sirva como motor para que se desarrolle el país. “Para mí es la forma como se tendría que proceder y más en un país que tiene un montón de cosas sin cubrir; falta saneamiento, necesidades básicas insatisfechas, falta vivienda... ¿Qué vamos a seguir esperando? ¿El derrame, que las cosas crezcan y la gente gane más y se pueda comprar su casa y a su vez eso lleve a que pague más impuesto y después que pague más impuesto poder llevarle el saneamiento?

 

Me parece que va por el otro lado el camino: tenés que darle trabajo, tenés que dar esos servicios, el Estado tiene que promoverlo y de ahí en más, promover una buena educación de forma de tener un valor agregado realmente que es lo que importa ahora. Y aplicar conocimiento a la parte agrícola, a la parte pesquera, a los cueros, aplicar a otro tipo de cosas. Y también meternos más en la parte de informática”.

 

“Ahora parece que nos acordamos de los científicos, entonces vamos a invertir en serio. Si ganan mil ¿vamos a darles dos mil?”, ironizó. “No, porque mil y dos mil siguen siendo muy poco”.

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
Noticias destacadas

Nuevo brote de COVID-19 ahora en Médica Uruguaya de Montevideo