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Kim Il Sung el mariscal victorioso

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Posiblemente para algunas personas pueda llamar la atención que dediquemos este espacio para recordar el 105 Aniversario de un gran hombre que puede resultar poco conocido por su nombre Kim IL Sung, en cambio seguramente resulte más fácil ubicar a su país de nacimiento la República Democrática de Corea del Norte.

El camarada Kim IlSung a pesar de su desaparición física hoy continúa siendo el Gran Líder del pueblo Coreano. Aún siguen estando presentes sus propuestas para lograr el mayor anhelo de su pueblo la reunificación pacífica e independiente de la Patria. 
Sus aportes ponen al desnudo la política de los yanquis que en contubernio con las autoridades del Sur amenazan a la República Popular Democrática de Corea y tratan por todos los medios de mantener la división del país sin importarles los sentimientos de los ciudadanos del Norte y del Sur ni el clamor de la humanidad.

Cuando se aborda la revolución coreana a través de la vida y la obra del Presidente Kim IlSung, héroe de dos guerras; la librada contra la dominación colonial japonesa, y la que combatió la invasión norteamericana. 
Su ejemplo es seguido por las masas populares quienes conservan en sus corazones el máximo respeto por el héroe, y el guía excepcional de la revolución en marcha victoriosa por la construcción socialista.

Es imposible hablar de la obra del ex Presidente Kim IlSung desde la óptica internacional y la de los coreanos del Norte, el Sur y ultramar, sin mencionar el deseo de reunificación del país a partir de la independencia, la paz y la unidad nacional.

Mucho se habla por esos días en los grandes medios de prensa nacionales, sobre el peligro que significaría que Corea del Norte utilice su armamento nuclear. Pero en cambio se oculta la presencia de tropas y armas nucleares norteamericanas en el Sur.
Se desconoce la existencia por ejemplo de la Muralla de hormigón armado que divide la península y que fue construida por el imperialismo norteamericano después de la guerra de 1950. 
Ningún medio menciona el Arsenal de la Muerte situado al Sur de la Línea de Demarcación Militar. Ni de los crímenes
cometidos por las tropas norteamericanas en las zonas temporalmente ocupadas durante la “Guerra de Corea” del 25 de junio de 1950 al 27 de junio de 1953.   

Kim IlSung al decir de dos cubanos que visitaron Corea en el año 1991 Raúl García Alvarez y Mayra Pardillo Gómez, es el Mariscal Victorioso.

Kim IlSung, el joven que a los trece años se despidió de sus familiares en Mankiongde y cruzó el río fronterizo con el propósito de regresar a su tierra natal sólo cuando el país fuera libre e independiente, es el estadista e ideólogo de la revolución coreana. 

Es el Mariscal victorioso de la guerra antijaponesa desde 1930 a 1945, y de la librada para repeler la agresión norteamericana de 1950 a 1953. Y sigue siendo el líder de un pueblo que construye el socialismo basado en sus realidades y acorde con su línea política, denominada Zuche. 
Su pueblo lo quiere y respeta. Durante su vida recibió muestras de admiración de destacadas personalidades del mundo, que valoran su obra como digno ejemplo continuador de la Revolución de Octubre, que encabezó Vladimir Ilich Lenin en 1917.

Durante sus últimos años en las postrimerías de su vida Kim IL Sung expresó sus claras concepciones del mundo actual, convulso por la bancarrota de los regímenes socialistas de Europa del este y de la ex Unión Soviética.  
Siempre fue muy preciso; “el socialismo es el futuro de la humanidad. Este es un periodo excepcional donde han caído los gobiernos de algunos países, pero en sus pueblos sigue viva la llama de la revolución de Octubre”.

Sus palabras siguen siendo una enseñanza. Conservó hasta el final de su vida el vigor de su juventud, de los días más difíciles de la reconstrucción nacional, cuando el país quedó totalmente destruido por los bombardeos de la aviación norteamericana.

Su pensamiento proyectado hacia el futuro por el bienestar de todos los compatriotas, tuvo y tiene hasta hoy como objetivo fundamental la reunificación, de la cual su promotor desde el mismo momento en que fue dividido el país en 1945 que a su vez señaló el fin de la guerra tras la victoria del pueblo coreano.

Suman varias sus proposiciones a las autoridades de Sudcorea para aliviar la tensión y crear un clima de paz, pero cada una ha tropezado con la injerencia de Estados Unidos, que pone como obstáculo la “amenaza del norte”.   
Esta es una cuestión que tiene sus matices porque en verdad el Norte no podrá desarmarse mientras en el sur existan más de mil armas nucleares, 40 mil norteamericanos y un ejército de Corea del Sur de un millón de hombres.

Para lograr una paz verdadera, los norteamericanos deberán retirarse del Sur y llevarse todos sus armamentos nucleares. 
Kim IlSung fundamentó el método confederativo; una nación y un Estado con dos regímenes y dos gobiernos, según el cual se instaurará un Estado nacional unificado, por encima de los diferentes regímenes y gobiernos existentes en ambas partes, los cuales quedarán intactos.

La firma de la declaración de no agresión, precisó, constituye el punto de partida para eliminar la desconfianza entre el Norte y el Sur, poner fin al estado de enfrentamiento y abrir el camino para la paz y la reunificación pacífica. 
Ese era el lenguaje del ex Presidente Kim IlSung, era la propia vida del pueblo coreano representada en el máximo dirigente, a quien calificaban como “El sol de la nación”. 
Este epíteto no tiene un sentido místico, sino que caracteriza al hombre que con su dirección y estrategia, salvó al país dos veces de la dominación extranjera y trajo la felicidad a la nación.

En la Republica Popular Democrática de Corea hablar del líder es integrar pueblo y partido. El fundó el Partido Comunista de Corea del Norte en 1945, luego de la liberación del yugo colonial. Después de un año se convirtió en el Partido del Trabajo de Corea del Norte y más tarde en 1949 en el Partido del Trabajo de Corea. 
Este proceso integró en las filas comunistas a las distintas organizaciones políticas obreras del Norte y Sur de la península.

El líder y el partido formaron la vanguardia del pueblo revolucionario, e iniciaron la construcción de la nueva Patria. 
La primera ley popular fue la Reforma Agraria, que benefició a 720 mil familias campesinas. 
Le siguió la nacionalización de fábricas, minas, centrales eléctricas, ferrocarriles, redes de comunicaciones, comercios, bancos. Más de 90 por ciento de las industrias se convirtió en propiedad estatal, al pasar a manos del pueblo.

Se establecieron leyes del trabajo y la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, así como medidas para mejorar la enseñanza, la salud y el sistema judicial.

Con este auge revolucionario, se consolidó la concepción política de la unidad entre líder, el partido y el pueblo. 
En febrero de 1947, Kim IlSung fue elegido Presidente del Comité Popular de Corea del Norte. El 8 de septiembre de 1948, al constituirse la primera sesión de la Asamblea Popular Suprema fue reelegido como líder acorde con los resultados de las elecciones generales en toda la península.

Los logros de los primeros años de la revolución, periodo de transición hacia el socialismo, fueron interrumpidos por la agresión armada de los Estados Unidos, que desató tres años de guerra, desde 1950 a 1953.

Por cada kilómetro cuadrado de la parte norte cayeron 18 bombas que redujeron a cenizas a la capital Pyongyang, las ciudades y aldeas, fábricas, instituciones sociales y los hospitales. 
Miles de coreanos murieron, al igual que combatientes internacionalistas chinos, pero los norteamericanos sufrieron pérdidas que casi triplicaron las experimentadas en la segunda Guerra Mundial.

Las tropas invasoras yanquis perdieron más de un millón 567 mil 128 efectivos, incluyendo 405 mil soldados suyos, 12 mil 224 aviones, 564 buques, más de 3 mil 250 tanques y blindados, 7 mil 695 cañones y cerca de un millón de armas ligeras.

Esa guerra, ala vez que fue un triunfo del pueblo coreano, también consagró al mariscal Kim IL Sung como el Comandante victorioso y elevó su prestigio en el mundo como defensor de la independencia y el comunismo.

La victoria en la Guerra de Corea, marcó el punto de partida del renacer de la nación. De las cenizas surgió un país nuevo y se fortaleció la unidad entre el líder, el Partido y las masas populares. Creció el espíritu de autodefensa y autonomía económica. Nacieron ciudades e industrias y se crearon movimientos por la alta productividad.
Se crearon el espíritu y el método de trabajo, que establecen que los superiores laboren junto a sus subordinados y respeten sus opiniones dando prioridad a la labor política.

De esta forma el Estado ejerce la dictadura del proletariado y aplica consecuentemente la línea clasista del poder de las masas para defenderse de las maniobras de sus enemigos externos e internos, que tratan de corroer el sistema socialista.  

Otro aporte revolucionario fue la aplicación del sistema de trabajo “Dean”, que consiste en la dirección y desarrollo de la economía de forma científica y racional, partiendo del colectivo y de forma empresarial. 
Este método proyectado y puesto en práctica por el Presidente Kim IlSung, generó un viraje trascendental al orientar la economía de una manera planificada. Es la vinculación de la dirección central del país con la línea de masas.

En estas concepciones radica la ideología revolucionaria coreana “Zuche”. Acerca de ella ha dicho el Presidente Kim IL Sung que “los protagonistas de la revolución y la construcción son las masas populares. Es un principio filosófico que prescribe que el hombre es el amo de todo y lo decide todo”. 
La idea Zuche permite trazar un programa conforme a la realidad del país, la oposición al servilismo a las grandes potencias y al dogmatismo, y a partir de la independencia política, donde le Estado garantiza la soberanía nacional y preserva los éxitos de la revolución y la autosuficiencia económica.

Por eso, hablar del Presidente Kim IL Sung es recorrer el victorioso camino de la revolución coreana inspirado en su ideología, factor básico de su consolidación y desarrollo como un potente estado socialista en el Hemisferio Oriental. 
Construir con éxito el socialismo, constituye el mayor de sus triunfos, en una época cuando toda Europa del este y la Unión Soviética se vinieron abajo y vuelven al camino del capitalismo y olvidan los millones de hijos que cayeron en sus campañas por ser naciones independientes y evitar la explotación del hombre por el hombre.

Se pudo escuchar a Kim IlSung afirmando que su pueblo emprendió un camino de victorias sobreponiéndose a las dificultades, lo que nos permitió valorar como mantuvo vigente su estrategia de Mariscal victorioso, que practicó en los días de la ofensiva final contra la dominación japonesa, cuando su ejército guerrillero venció aun enemigo superior en armas y hombres.  

Los éxitos económicos, sociales y culturales abren nuevas y mayores posibilidades para la consolidación del socialismo coreano. Creció el bienestar del pueblo y con ello se fortaleció mucho más la unidad entre el Líder, el partido y el pueblo.

El pensamiento de Kim IlSung no se apartó jamás de la realidad donde viven más de 70 millones de coreanos. Siempre deseó la pronta reunificación del país, y trabajó por ella. Se puede decir que toda su vida estuvo dedicada por entero a la felicidad de su pueblo.

Quien visite a Corea del Norte podrá constatar personalmente todo el heroísmo y la capacidad de una nación que, rindiendo honor a sus antepasados y a una historia de cinco mil años, crea para el bien de las nuevas generaciones, y sigue aclamando a pesar de su muerte al Gran Líder camarada Kim IlSung como en los primeros años de la revolución, como el Mariscal victorioso, el héroe de mil batallas.

Dividir la península coreana por el paralelo 38, fue una propuesta de Estados Unidos, afirmó en sus memorias el entonces Presidente Harry  S.Truman.
El sucesor de Franklin D. Roosvelt, comentó la estrategia del gobierno norteamericano para ocupar el Sur de Corea, en el tomo número uno de anécdotas de su vida. Desde mediados de julio hasta principios de agosto de 1945, tuvo lugar el Potsdam una reunión de los jefes de estado y los cancilleres de la Unión SoviéticaEstados Unidos y Reino Unido, en la cual el segundo consideró que  Japón no caería antes del 15 de noviembre de 1946, por lo que los norteamericanos aplazaron su desembarco en Corea.

Ya en noviembre de 1943, Roosevelt había manifestado que si derrotaban al imperio nipón aparecería en Asia un nuevo blanco que debían dominar sus fuerzas, la península coreana.
En agosto de 1945, el Ejercito Popular Revolucionario encabezado por su Comandante supremo Kim IlSung, inició su ofensiva final en estrecha cooperación con diversas organizaciones revolucionarias en el interior y el exterior de Corea, para liquidar el poder colonial japonés, el cual saqueó y destruyó todo lo que tenía algún valor.

En esa fecha, el Ejército Soviético, tres meses después de la derrota del régimen fascista alemán en Europa, se unió al norteamericano en la guerra asiática contra los invasores japoneses, en correspondencia con el pacto establecido entre las fuerzas principales de la coalición anti hitleriana en la Conferencia de Therán Yalta, en 1943 y 1945, presididas por Stalin URSSRoosvelt EEUU, y Churchill Reino Unido.

La participación de la URSS en la guerra contra el Japón, condujo a su derrota en una semana. El 15 de agosto de 1945 el imperio del sol naciente se rindió incondicionalmente.

En toda la parte norte de la península hasta el paralelo 38, las fuerzas armadas populares coreanas y los combatientes soviéticos, fueron vitoreados por el pueblo, que tomaba el poder por primera vez en su historia. El escenario quedaba listo para que con el General Kim IlSung al frente, se iniciara un cambio que sedesarrolló hacia el socialismo.

Al ver el cambio en la correlación de fuerzas de Corea, Truman se proyecta y ordena el desembarco de tropas yanquis al sur del paralelo 38. El 14 de agosto de 1945, el general Douglas MacArthur, recibe el mandato de preparar los efectivos para ejecutar la ocupación. 
El ocho de septiembre, a tres semanas de la rendición de Japón y treinta días después del lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki por la aviación norteamericana, el ejército de EEUU., ocupó el sur de la península no como libertadores, sino con un objetivo hegemónico expuesto en la proclama Número 1 firmada por el General Douglas MacArthur, y publicada el 7 de setiembre de 1945 en Yokohama Japón.

El documento exigía al pueblo coreando.
“En virtud de la autoridad que se me concede como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en el Pacífico, ejerzo a través de la misma el control militar sobre el Sur de Corea desde el Paralelo 38 y sobre la población de la misma. Todos poderes de Gobierno sobre el territorio del Sur de Corea, a partir de los 38 de latitud y sobre la población misma, estarán desde este momento bajo mi autoridad. Se respetarán todas mis órdenes y las dictadas bajo mi autoridad. Los actos de resistencia a las fuerzas de ocupación o cualquier acción que pueda obstaculizar la tranquilidad pública y la seguridad, serán castigadas con energía.

Durante mi control militar el inglés será el idioma oficial”. 
  
El poder popular revolucionario fue disuelto para implantar la dominación militar neocolonial, de acuerdo con la política “democrática” yanqui. 
 Se promulgó la ceración de un gobierno bajo el auspicio y control. 
En el curso de 1947, se creó el llamado “Gobierno Provisional” encabezado por SyngmanRhee. Se daba el primer paso para la división de Corea. El 10 de mayo de 1948 se realizaron elecciones bajo las bayonetas, dada la resistencia popular. Esto dio origen a la Asamblea Nacional, integrada sólo por fuerzas ultraderechistas y reaccionarias.

El 15 de agosto, con la proclamación de la República de Corea, los Estados Unidos cumplen su principal objetivo de dividir el país. Nace un estado anticomunista por la fuerza y en contra de la voluntad verdadera de los habitantes sudcoreanos. La medida más importante para defenderse de la “agresión del Norte”, fue crear un ejército títere que en sólo tres años llegó a 150 mil hombres, entrenados y armados por los yanquis. Actualmente cuenta con un millón de efectivos.

Mientras esto sucedía en el sur del paralelo 38, en el norte se estrechaban los cimientos de la independencia. Las fuerzas soviéticas se retiraron, en pleno acuerdo con las autoridades de la República Popular Democrática de Corea constituida el 9 de septiembre de 1948. Los estadounidenses, por el contrario se negaron y rechazaron la propuesta soviética del 26 de septiembre de ese año, de regresar a su país al igual que ellos lo hacían suyo.

La RPD de Corea, inspirada en su fervor revolucionario, en su historia de lucha, logró considerables éxitos económicos y sociales. En el Sur crecía el descontento bajo la dictadura militar, que en tres años asesinó a más de cien mil patriotas.

El paralelo 38 era violado varias veces al día. Se sucedían las infiltraciones de comandos para desestabilizar y sabotear la economía, propaganda anticomunista, asesinatos de dirigentes.  
El domingo 25 de junio de 1950, rompió el tronar de la invasión norteamericana surcoreana contra la RPD de Corea. La resistencia fue heroica. En los primeros 15 días, cerca de un millón de hombres y mujeres se unieron al Ejército Popular de Corea y en septiembre más de90 por ciento del territorio sureño estaba liberado.

Mediante una artera maniobra, los Estados Unidos logran que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptara una resolución para crear las llamadas “Fuerzas de la ONU” para legalizar la intervención norteamericana cambiando la bandera de las 50 estrellas por el emblema del organismo internacional.  

La nueva situación favorable para la intervención directa determinó el desembarco de 45 mil marinos de la Séptima Flota en Inchón. El objetivo era liquidar el Poder Popular en el Norte con una acción relámpago.
Casi todo el territorio de la RPD de Corea fue ocupado, incluyendo Pyongyang, la capital, del 19 de Octubre al 6 de diciembre de 1950.  
Las tropas de del Ejército Popular de Corea y el pueblo armado realizaron la retirada estratégica temporal planteada por el Mariscal Kim IlSung.

En su intento por eliminar a los patriotas, la aviación yanqui incursionó en el territorio chino y causó la muerte y la desolación entre los pobladores de las zonas limítrofes con Corea. En esta situación la dirección China decidió dar su total apoyo a los luchadores por la independencia del país vecino.

El 25 de octubre, los voluntarios chinos, mano a mano con el Ejército Popular y el pueblo, comenzaron cinco grandes ofensivas y obligaron a los norteamericanos a iniciar las conversaciones de armisticio en la ciudad neutral de Kesong, el 10 de julio de 1951. 
El clima de guerra no cedió. Las tropas invasoras trataban de tomar la iniciativa mediante una campaña permanente de terror. 
Bombardeos con NAPALM y armas bacteriológicas. Nada impidió la victoria y el 27 de julio de 1953 en Panmunzom, el imperialismo norteamericano firmó su derrota al rubricar el Acuerdo de Armisticio.

A partir de entonces, los Estados Unidos y Sudcorea, valorando la imposibilidad de rendir a la nación socialista, retomaron el proyecto de Truman de las “Dos Coreas”.

En junio de 1973 en conversaciones secretas entre las autoridades de Washington y Seúl, se acordó que el presiente sudcoreano PakZong Hi, propusiera el ingreso simultáneo en la ONU del Norte y el Sur. 
Al ser abortado este plan, elaboraron otro con  el objetivo de ingresar solos en el organismo internacional y legalizar la existencia de dos estados en la península. 
El proyecto de Franklin D. Roosevelt, de crear un arsenal en el Sur de la península capaz de convertirla en punta de lanza para agredir a los países de Asia, el pacífico y Europa se cumple en la actualidad.

Los armamentos nucleares ubicados en Sudcorea son equipos y medios ultramodernos para desatar lo mismo una guerra atómica que convencional en cualquier parte de esa zona del mundo. 
Tanto la división de Corea como la permanencia de las tropas y armas yanquis en el Sur, se corresponden con la política hegemónica trazada por los presidentes de los Estados Unidos de Norteamérica, desde Roosevelt hasta el más reciente inquilino de la Casa Blanca Obama. 
Para lograr el verdadero clima de distensión en la península, es necesario lograr la confianza entre ambas partes, firmar un acuerdo de no agresión y reducir las fuerzas y los medios bélicos, incluyendo la retirada incondicional de más de 40 mil efectivos norteamericanos y sus más de mil armas de exterminio masivo.

Las armas nucleares que Estados Unidos tiene emplazadas y almacenadas en Sudcorea, tienen una potencia superior a los 13 mil kilotones, más de mil veces el poder destructor de las bombas atómicas lanzadas contra Hiroshima y Nagazaki en agosto de 1945.
Este arsenal capaz de matar tres veces a los más de 70 millones de habitantes de Corea, es el resultado de más de 40 años de introducción y modernización de los armamentos norteamericano en la parte meridional de la península.

Las primeras armas con carga nuclear hicieron su aparición el 15 de julio de 1957, seis meses después estaban listas para ser utilizadas, obuses de 280 milímetros, los misiles tierra, tierra y los tierra aire. 
Entre 1970 y 1975 llegaron más de mil armas de exterminio masivo y 54 aviones portadores, anunció la agencia Japdong de Sudcorea, en su despacho del 3 de junio de 1975. 
Con la llegada de Ronald Reagan ala Casa Blanca se inició una nueva campaña de propaganda sobre la “amenaza del norte” y la “superioridad de las fuerzas” con el objetivo de justificar la presencia de las tropas y los armamentos yanquis en el área. 
El 6 de agosto de 1981 aniversario 36 de la masacre de Hiroshima  Reagan ordenó impulsar la producción de la bomba de neutrones.

En los primeros tres años de la década de los 80 llegan al sur 48 cazabombaderos F 16 y helicópteros AH 60 y se sustituyen los obuses de 155 milímetros y de 8 pulgadas de diámetro por otros más modernos, capaces de lanzar proyectiles con carga neutrónica. 
Posteriormente emplazan los misiles tierra tierra Lance y almacenan las denominadas Armas del diablo del siglo XX las bombas de neutrones.

La mortífera capacidad nuclear de Estados Unidos en este punto de Asia, se distribuye en armas de las tres generaciones asignadas a las fuerzas de aire, mar y tierra.
En los últimos años han renovado sus fuerzas aéreas en vez de los aviones F 16 A, ahora utilizan F 16 C y D, y estudian la ubicación de los bombarderos estratégicos B 52 cazabombaderos F 15 y el emplazamiento de los misiles Pershing 2, así como cohetes cruceros.

A simple vista el Sur de la península es un polvorín nuclear más grande del mundo, muestra evidente que no sólo  Norte de Corea es su objetivo.                                       
Sudcorea es una punta de lanza para mantener la hegemonía yanqui en la región de Asia y el pacífico. 
Ahora con la creación en el Sur del mando nuclear único EEUU está en condiciones de dirigir no sólo una guerra regional desde ese punto, sino hacia cualquier parte del continente europeo y toda Asia.

La densidad de las armas nucleares norteamericanas desplegadas en Sudcorea, es cuatro veces superior a la capacidad de la OTAN. Esto no constituye solo una amenaza para la población coreana, sino para los casi 3 mil millones de seres que habitan toda Europa Asia y el Pacífico.  

Ello es una pequeña muestra de cómo Estados Unidos colabora con la “distensión”. Durante el mandato de Ronald Reagan se introdujo en el sur de la península el ultramoderno sistema nuclear Trident, capaz de portar varias ojivas. Los expertos militares y en logística dirigen su atención hacia esta área dada sus excelentes condiciones estratégicas, pero más aún porque no podrán olvidar jamás su triste derrota en la Guerra de Corea.

Las bases nucleares de Corea del Sur están ubicadas de la siguiente manera:
Provincia Chungchong del Sur. En la zona de Dezón están el puesto de mando y los principales almacenes de armas nucleares de las tropas terrestres. 
Provincia Kiongki; El estado mayor de la división número 2 de infantería, está en Dongduchón. 
Entre sus medios cuenta con obuses y minas de carga nuclear.
En Uizongbu radica la comandancia conjunta Estados Unidos Sudcorea para el empleo del arma atómica, así como el batallón número 6 de la artillería de campaña., equipado con cañones de 8 pulgadas de diámetro. 
El monte Donag fue convertido en un gran silo de armas nucleares. En Munsan están emplazados los misiles tierra, tierra Sergent.

La zona de Osan es centro de operaciones de las fuerzas aéreas. En ellas se encuentran ubicados el mando subterráneo y la división 314 equipada con cazabombarderos F4 E.

Provincia Kangwong. En Chungchong están emplazados los cohetes tierra, tierra HonestJhon. 
En Wonzu existe una base de radares para detectar la presencia de armas atómicas, así como el mando de la unidad 452 de la aviación táctica.

Provincia Kiongsang del Norte. Kunwi es el área de entrenamiento para el lanzamiento de artefactos con carga nuclear desde los bombarderos F 16 y los estratégicos B 52 que tienen su Base en la isla Guam.

La dirección para la guerra atómica está en Degú, donde radica el batallón táctico y de combate número 497 equipado con cazamobarderos F 4 E.

Provincia Zonla del Norte; en el distrito de Kunsan está el aeródromo para los cazabombarderos F 16.
Provincia Zonla de Sur, En Kaungzu se encuentran el polvorín y área de control, técnico del armamento atómico de las fuerzas de aire y tierra, así como un puesto de mando aéreo.

Provincia Kiongsang del Sur, en la zona de Riangsong están dislocados los misiles tierra, tierra Nike Hércules. En Ulsan existe una base para cazabombarderos F 4.
 
A este poderío militar se unen más 40 mil soldados estadounidenses y un millón de sudcoreanos, equipados con armamento ultramoderno que cuenta con el respaldo de un crédito millonario para renovar progresivamente el equipamiento de las tres armas terrestre, aérea y naval. Así la introducción de cazabombarderos FA 18, misiles Sparrows y renovar a las fuerza navales y adquirir técnica avanzada para la detección y eliminación de aviones enemigos.

Después de pasar revista al arsenal de la muerte en Sudcorea cabría preguntarse ¿Quién amenaza a quién? 

Es innegable que el Norte está listo para repeler cualquier invasión. Lo demostró durante la ocupación colonial japonesa y en la Guerra de Corea, dos victorias logradas gracias al heroísmo de su pueblo y la solidaridad internacionalista. 
Mientras los estados Unidos sigan pensando en la guerra e incrementando su arsenal para la muerte en Sudcorea, sólo conseguirán el odio y la repulsa de las personas sensatas y dignas del mundo. Para lograr la paz son necesarias las armas de la razón.     
 
EL GRAN LIDER DE LA REVOLUCIÓN Y LA PATRIA COREANA, CAMARADA KIM IL SUNG YA NO SE ENCUENTRA ENTRE SU PUEBLO FÍSICAMENTE.

PERO EN EL PUEBLO COREANO TODO, SIGUE TENIENDO SU CORAZÓN SIEMPRE LATIENDO.

Y LA CONTINUIDAD DE LA UNIDAD ENTRE EL LIDER, EL PARTIDO Y EL PUEBLO SE MANTIENE EN LAS MANOS DEL COMPAÑERO Y GRAN DIRIGENTE QUE ES SU NIETO KIM JONG-UN.

Last modified on Monday, 17 April 2017 21:47

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